VOLUNTARIADO
¿POR QUÉ SOY VOLUNTARI@?
Al irnos comprometiéndonos en diferentes realidades de marginación y exclusión, los voluntarios comenzamos a descubrir las carencias, los intereses ocultos, la manipulación que unas clases sociales o grupos de poder ejercen sobre los humildes de la sociedad.
Los voluntarios dejan de ser sujetos pasivos para convertirse en agentes de cambio social.
Los voluntarios no aceptan de la sociedad valores que deshumanizan y apartan del bien común. Muestran un talante diferente; no se dejan llevar por las modas, ni la opulencia, ni por el “sálvese quien pueda”.
No aceptan la realidad tal cual se nos presenta, sino que creen firmemente en otro tipo de relaciones sociales, en la fraternidad más profunda, en la igualdad que se debe forjar por la lucha continua contra la discriminación, en la justicia tomando partido por los oprimidos.
¿QUIÉN VENDRÍA A SER UN VOLUNTARIO?
El que actúa desinteresadamente, con responsabilidad, sin renumeración económica, en una acción realizada en beneficio de la comunidad, que obedece a un programa de acción con voluntad de servir.
Es una actividad solidaria y social, es una decisión responsable que proviene de un proceso de sensibilización y concienciación, respeta plenamente al individuo o individuos a quienes se dirige su actividad y puede trabajar de forma aislada, aunque por lo general actúa en grupo.
¿QUÉ NO ES EL VOLUNTARIO?
No es beneficencia: no se debe mostrar como un bienhechor que reparte las sobras y que mira por encima del hombro desde la superioridad cultural y social hacia los que reclaman su solidaridad.
No es caridad: La caridad hoy ha de vivirse como solidaridad eficaz, buscando las raíces de los problemas para encontrar la solución, practicando la justicia debida hacia los injustamente tratados.
No es paternalismo: El voluntario intenta ayudar a los oprimidos despertándoles la dignidad que hay en ellos, la necesidad de que sean sujetos activos de su propia existencia, que luchen contra su discriminación y encuentren el puesto que le corresponde en la sociedad.
No es asistencialismo: Los voluntarios sociales no basan su trabajo en medidas asistenciales que lo único que provocan es prolongar en el tiempo la dependencia. Su esfuerzo debe centrarse en acciones que busquen la promoción y la justicia hacia los excluidos; han de ser creativos para ofrecer propuestas concretas que logren el desarrollo humano suficiente para que puedan emprender el camino con dignidad y por sus propios medios.
¿CUÁLES HAN DE SER LAS MOTIVACIONES DEL VOLUNTARIO?
Los voluntarios sociales no son gente desocupada que no sabe qué hacer con su tiempo; son individuos que no sólo quieren dedicar ese tiempo a estar con los amigos y amigas, leer, ir al cine, viajar o dialogar en familia, sino que también desean emplearlo en la entrega solidaria por el bien de los demás.
Las auténticas razones que mueven a tantos hombres y mujeres a dedicar su tiempo a los más desfavorecidos de la sociedad son:
• La conquista de una sociedad más equitativa, que reintegre en su centro a los que ahora habitan en la periferia,
• La indignación ante las desigualdades e injusticias sociales,
• El dolor ante la marginación y las muertes prematuras,
• La verdadera compasión que afecta al corazón y que no puede permanecer indiferente ante tanto cinismo y tantos atropellos de los bien instalados.
La consecución de una justicia efectiva está en su mente, a nivel estructural y personal. No se puede darse la una sin la otra.
¿CÓMO HA DE SER NUESTRA ACCIÓN VOLUNTARIA EN EL EQUIPO?
La acción voluntaria es como una orquesta; lo importante es que suene bien; importa poco si la flauta es de madera o metal, si es propiedad de éste o de aquel. A la orquesta debemos exigirle coordinación, coherencia y concentración de esfuerzos. El voluntario es siempre un “coéquipier”. La fragmentación no conduce a nada, y en el equipo cada cual juega en su propio lugar colaborando con el resto en función de la partida.
Preguntas para la reflexión personal
• ¿Qué interrogantes serios plantea este tema en tu manera de hacer y ser un voluntario?.
Preguntas para la reflexión del grupo
• ¿Qué es lo que nos mantiene unidos y nos anima a trabajar en grupo?
• ¿Qué nos desanima y rompe la cohesión del grupo?
• Sugerencias para mejorar nuestro trabajo a favor de los más desfavorecidos.
Recuerda:
“El mayor bien que hacemos a los demás
no es comunicarles nuestra riqueza,
sino descubrirles las suya”.
